Una vez que el emprendedor ha perfilado su idea de negocio,
el siguiente paso consiste en desarrollar esa idea.
- Forme un equipo del proyecto cuya responsabilidad principal consistirá en ayudarle a elaborar el plan y supervisar la ejecución del proyecto, que mantendrá relaciones con los programadores externos (consultores), los administradores y los cooperativistas.
- Determine todas las tareas necesarias para alcanzar cada objetivo: recursos humanos fundamentales, necesidades de capital y presupuesto, análisis expreso de riesgos, planes para probar el software, planes de capacitación, plan piloto y plan de ejecución. Defina la duración y los recursos necesarios para cada tarea. Determine y calcule los costos. Asigne tareas a personas o grupos de personas.
- Determine todos los factores de riesgo y considere la adopción de medidas para reducir el riesgo al mínimo.
- Defina las referencias a otros documentos clave necesarios: por ejemplo, documento de evaluación de riesgos, plan de capacitación, plan de pruebas del software.
- Establezca un sistema de respaldo: continúe usando el sistema manual en paralelo durante las fases de desarrollo y pruebas. Si el sistema nuevo fallase durante estas fases, no se perderán datos y las funciones de la cooperativa continuarán desempeñándose con normalidad.
Puesto que los programas informáticos se diseñan de modo que sólo funcionan
en algunas «plataformas» (una plataforma se compone del equipo, el lenguaje de
programación informático y el sistema operativo), es importante elegir la
plataforma más adecuada. Además, una vez que se han elaborado programas para
una plataforma concreta, no resulta fácil adaptarlos a otra. Para diseñar un
sistema informático adecuado a sus necesidades necesitará asesoramiento
profesional, aunque deberá tener en cuenta, como mínimo, las siguientes
variables:
- Equipos: costo y facilidad de actualización. ¿Cuántas computadoras va a adquirir? ¿De qué marca y qué modelo?
- Sistema operativo: costo de la licencia, años en el mercado, lenguaje, estabilidad.
- Niveles de acceso: diferentes usuarios precisan diferentes niveles de acceso a la información. Por ejemplo, los miembros de la directiva elegida deberán contar con acceso libre a todas las cuentas de la cooperativa, mientras que un cooperativista ordinario sólo necesitará disponer de acceso a su propia cuenta. Estos niveles de acceso se deben definir para cada recurso de información y cada perfil de usuario.
- Requisitos de facilidad de uso: capacidad de los usuarios de navegar por el sistema de información y utilizar sus funciones. Si en un programa se tienen en cuenta los requisitos de facilidad de uso, los usuarios lo aceptarán más rápidamente, ya que será intuitivo, permitirá una navegación sencilla, dispondrá de un sistema de ayuda incorporado y contará con las funciones e informes más demandados.
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